Círculo de odio convencional, pero al revés

No han inventado la pólvora. Pero sí que arda mejor. Su primer disco prometía mucho, pero daba miedo su puesta en escena, ante el elevado riesgo de quedar desguazado, achatarrado. Pero, qué va, su actuación fue tremenda: intensa, enérgica, estimulante. Triángulo de Amor Bizarro ofrecieron el sábado el mejor concierto del V Festival Some de Castellón, marcado por la floja entrada, por el escaso cartel, las eternas esperas entre actuaciones, un incomprensible horario vespertino anglosajón y el descubrimiento –para mí- de un nuevo espacio bien acondicionado y con posibilidades para acoger conciertos algo más ambiciosos en la ciudad: Recinte Castelló. Fangoria no falló y Marlango capeó con elegancia el desinterés del público en un horario casi de siesta de sábado.

Triángulo de Amor Bizarro desplegó con convicción y solvencia la poderosa artillería de su álbum de debut, ese que cuando salió el año pasado recogió elogios tan hiperbólicos como el de mejor primer disco pop español desde el ‘Super 8’ de Los Planetas. Arrancaron el concierto con “Ardió la Virgen de las Cabezas” (vídeo de abajo) tras anunciar que iban a tocar “un poco de flamenco” y ya no dejaron tranquilo al público, atravesado por una línea de bajo tensa, cruda e hipnotizante (menudo estilazo el de Isa azuzándolo), una guitarra saturadísima, chillona, tormentosa, y un batería que no duda en utilizar hasta una plancha metálica de obra –tal cual- para meter más caña.

Las mejores canciones del grupo gallego sonaron de miedo: “El himno de la bala”, “El crimen: cómo ocurre y cómo remediarlo” o “El fantasma de la Transición” (vídeo de arriba), que brilló por encima de todas, con ese caramelo envenenado que produce la dulce voz de Isa envuelta del torbellino ruidista de la guitarra de Rodrigo. Sonaron a lo que todos sabemos que suenan, también a Surfin’ Bichos, pero a su aire, tan cargado y embriagador… Triángulo de Amor Bizarro tiene previsto empezar a grabar lo que será su segundo álbum de estudio tras la gira de verano. Que no tarden, que aprovechen la racha.

Después de una larga espera salió Alaska. Siempre que voy a un concierto suyo pienso lo mismo: la veía en la Bola de Cristal, en las cintas de VHS de mi hermano de la Edad de Oro con Kaka de Luxe, en la tele a casi todas horas con Dinarama y ahora hasta en el FIB con Fangoria… y nunca la he visto recurrir a versiones de los 80 para autoafirmarse. Siempre en la brecha, aunque la fórmula siempre sea la misma: un canto al hedonismo y a la libertad, bajo el lema “a quién le importa lo que yo haga” y a base de estribillos pegadizos, ahora rodeados de música disco. Y el sábado con Fangoria cayeron unos cuantos en Castellón: los de “Miro la vida pasar” (vídeo de abajo), “Electricistas”, “No sé que me das”, “Retorciendo palabras”, “Como un flash“… Con los correspondientes cambios de escenario, de vestuario (ya se ha desprendido del blanco) y acompañamiento travesti.

El único problema es que la hemos visto muchas veces, quizás demasiadas, y que después de 30 años en los escenarios bailar, lo que se dice bailar, sigue sin saber. También abusó del dúo travesti, cuyo karaoke ‘reggaeton’ a mí me sobraba. Con todo, Fangoria nunca está de más en un cartel de festival. Aunque puede que les viniera bien un descanso.

Antes de Triángulo de Amor Bizarro y Fangoria había actuado Marlango. Con la calidad que tienen las canciones de ‘Automatic Imperfection’ y ‘The electrical morning’ deberían de poder con todo, hasta con un público apático, escaso y casi a plena luz del día. Y mira que Leonor Watling (embarazada) estuvo por la labor. Pero no. La cosa no funcionó. No eran el sitio ni la hora indicadas. El público estaba de tertulia, despistado, casi tanto como el pianista y compositor Alejandro Pelayo, que tuvo el desaire de no acordarse de que ya habían actuado en Castellón. Una de ellas fue en 2005, en el Auditori, un concierto exquisito.

Muy distinto al del sábado. Las canciones de Marlango necesitan de una atmósfera y de un silencio que no se consiguen en un festival, a las seis de las tarde y después de actuar Sara da Pin Up. Algunos pasajes sonaron casi solapados con el murmullo del público. Sólo temas como “Hold me tight” (vídeo de abajo) y algún otro suelto pudieron llegar a brillar. Otra vez será.

Es una lástima que un festival como el So Musical Event, con muy buenas intenciones, no haya conseguido consolidar un público después de cinco ediciones. Quizás falta apostar por un cartel más amplio y ambicioso, quizás no haya acertado con las fechas, quizás falta más y mejor difusión (ni siquiera cuenta con un sitio Myspace). Pero ahora tiene algo que ha de aprovechar: el nuevo recinto de ferias y mercados (Recinte Castelló, pese al retraso en su finalización), con una buena acústica, espacioso, cómodo, urbano…

Por cierto, leo en Público que Dinosaur Jr. y Jayhawks estuvieron muy bien en el Azkena Rock de Vitoria.

¿Por qué estoy frío si hoy hace calor…

…y además vuelven a pasar cosas en mi ciudad? Como decía la canción de Los Enemigos, ya es septiembre. Estamos por aquí de nuevo. Rodeados -cuando no acorralados- por la crisis, sí. Pero, quizás precisamente por eso, con más ganas que nunca de no perdernos ni una, de buscar refugio en nuestras canciones fetiche, en conciertos, en películas o en cualquier tipo de espectáculo para no quedarnos paralizados pensando en lo mal dadas que vienen.

Algunos este agosto nos lo hemos perdido casi todo: festivales de música por todo el país con carteles impensables hace cinco años, incluidos los que estaban más a mano, como el Foc & Sound de Moncofa con Alec Empire, el Oropesa Beach Festival con Triángulo de Amor Bizarro y el Bestialc de l’Alcora con The Godfathers. Esta misma semana me he quedado con las ganas de ver a Jeff Tweedy (Wilco) en Valencia. Y encima compruebo en YouTube que debió de ser la repera. Por no hablar del pedazo de cartel del Azkena Rock que empezó ayer en Vitoria (The Lemonheads, Marky Ramone, Lagartija Nick, Sex Pistols, Ray Davies, The Sonics, Blind Melon, The Jayhawks, Dinosaur Jr, The Jon Spencer Blues Explosion, Sex Museum), sabiendo además lo bien montado que está ese festival. En fin.

Aunque no puedo tener la poca vergüenza de quejarme…


 
Esto es The National tocando “Abel” en el festival Summer Stage de Central Park, en Nueva York, el pasado 4 de agosto. Vale que cuando estás de viaje, cuando tú eres el guiri en vacaciones, vas sugestionado a los sitios, pero creo que fue una noche mágica. Rodeados de ese deslumbrante oasis urbano, con un sonido excelente y en un recinto comodísimo, The National, que jugaban en casa ante un público entregado, se marcaron un conciertazo. Habían actuado el domingo del FIB demasiado pronto –a las 18.40, incomprensible- y no pude disfrutar de sus canciones, hipnóticas y emocionantes. Las que producen el vozarrón de barítono de Matt Berninger (que a mí me recuerda al de Tindersticks) junto con la bruma guitarrera y la trepidante sección rítmica de las parejas de hermanos Dessner y Devendorf, que en la actuación de NYC, por si fuera poco, estuvieron aderezadas con una amplia sección de cuerda y viento. Mostraron los excelentes argumentos de su último disco, ‘Boxer’: “Mistaken for strangers”, “Fake empire” o “Apartment store”; del anterior, ‘Alligator’ (“Abel”)… Cayeron todas. Fue vibrante.

Antes actuaron Yeasayer y Plants & Animals, que ni fu ni fa, quizás porque en Central Park y entre un público tan diferente al que acostumbramos costó meterse en los conciertos. Un par de días antes, el sábado, también aprovechamos para ir de visita ‘groupie’ al Stone Pony de Asbury Park, en Nueva Jersey -donde Bruce Springsteen dio sus primeros pasos-, coincidiendo con el III Garden Grove Festival, a base de reggae y ska bastante desustanciado,  en el que lo único que se salvó fue Badfish, grupo de tributo a la banda de los 90 Sublime. También hicimos el ‘groupie’ con Manitoba en su bar y nos dijo que Dictators vuelven de gira a España a primeros de octubre -como se ve ya en su web-, aunque esta vez no pasarán por Castellón (¡el tío se acordaba perfectamente del concierto en el Fraguel Rock de 1995!).  Una de las muchas cosas que nos sorprendieron de Nueva York fueron las misas gospel (para flipar cómo lo viven y lo bien que cantan) y la calidad y el poso de la música en el metro.

Volviendo a la realidad, lo primero que me he encontrado en septiembre es que a la programación de Radio 3 le han dado la vuelta como a un calcetín. Todavía no sé si para bien; de momento voy muy despistado: Julio Ruiz a las 22.00, Juan de Pablos a las 19.00, Tomás Fernando Flores a la 13.00 (que sigue pinchando el discazo de Pleasant Dreams), Diego Manrique a las 14.00, Santiago Alcanda casi toda la tarde… Eso sí, uno de los nuevos programas, ‘Hoy empieza todo’ (de 7.00 a 11.00), se ha marcado una entrevista con actuación en directo de Josele Santiago (por fin ya cuelgan los podcast en la web), para presentar su nuevo disco, ‘Loco encontrao’ (mentira), que pinta muy bien.

También me he encontrado con un avance de programación de la segunda temporada de la sala Four Seasons de los que quitan el hipo. Para el estreno, el sábado 13 de septiembre, nada menos que Ben Vaughn, para el jueves 25 de septiembre Antonio Vega (esperemos que llegue) y anuncian grupos como Muck & The Mires con fechas por confirmar.

El cartel del Tanned Tin, del miércoles 12 al domingo 16 de noviembre en el Teatro Principal y en el Casino Antiguo de Castellón, también está prácticamente cerrado y con la primera tanda de abonos agotados: The Wave Pictures, Barzin, The Declining Winter, Neptune, The New Year o Audrey, entre otros.  

Castelló Cultural también ha presentado esta semana su programación para el primer trimestre de esta temporada, en la que destacan Amaral (el 5 de octubre en el Auditori), Millán Salcedo de Martes y Trece (el 23 de octubre en el Principal) o el musical ‘Hoy no me puedo levantar’ (del 11 al 14 de diciembre en el Auditori). En la presentación también se confirmó que el Espai d’Art Contemporani será la nueva sede de la Filmoteca Valenciana en Castellón, cuyas proyecciones se retomarán el 29 de septiembre tras abandonar los cines ABCD Rafalafena, que si mueren definitivamente dejarán al casco urbano de la ciudad sin ninguna sala de cine.

SOME

Pero vayamos a lo más cercano. Mañana sábado sin ir más lejos. Fangoria, Marlango y Triángulo de Amor Bizarro (en el vídeo de arriba tocando “El himno de la bala” en los conciertos de Radio 3) actúan en el Recinte Castelló (ese que están acabando de construir hace dos años, junto a la Ciudad de la Justicia) con motivo del Some, la quinta edición del festival que hasta ahora se conocía como So Musical Event y que se celebraba junto al estadio Javier Marquina del Grau.

Sí, una buena manera de empezar la temporada de conciertos en Castellón. Primero porque tengo ganas de ver a Triángulo de Amor Bizarro después de haber estado enganchado hace algún tiempo a su disco de debut que, aunque está trufado de referencias poco disimuladas (My Bloody Valentine, The Jesus & Mary Chain), puede ser arrebatador en directo. Segundo porque Alaska nunca falla. Fangoria tiene una colección de hits incontestable que siempre van de miedo para bailar y evadirse. Y tercero porque Marlango, pese a que están sobadísimos, es una de mis debilidades. Aunque creo que en un festival así y a las seis de la tarde no es la mejor forma de disfrutarlos; imposible que suenen mejor que en el Auditori en 2005.

Ojo a los horarios del Some que son muy traicioneros:
17.00. Sara de Pin Up.
18.30. Marlango.
20.30. Triángulo de Amor Bizarro.
22.30. Fangoria.

Después, el Electrosplash rematará la jugada con un sarao hasta altas horas de la madrugada (con el permiso de Castelló Sense Soroll, claro) en el que participarán los djs Donnacha Costello, Marc Antona live, Monoblock live y Samuel Knob. La entrada para todo vale 25 euros anticipada (Idols Underground, Discos Medicinales, Discos Ritmo, La Pacheca, Hache -Benicàssim-) y 30 en taquilla.

Vamos, que habrá que tomar mucho Nesquik a ritmo de Guille Milkway para coger fuerzas…