El concierto exclusivo de Come en el décimo aniversario del festival Tanned Tin podría editarse en DVD

El exclusivo concierto de Come en el X Festival Tanned Tin el pasado 15 de noviembre en el Teatre Principal de Castellón (vídeo de arriba) podría ser editado en DVD ante las numerosas peticiones que ha recibido la organización, especialmente, desde el extranjero. Así lo explica hoy Raúl Rubio en un artículo publicado en Las Provincias de Castellón, en el que el encargado de la promoción del festival y del sello Acuarela (organizador del evento junto a Septiembre Recuerdos), Coque Yturriaga, afirma que su publicación es más que probable: “Hemos recibido muchas peticiones, desde varios países, para que les enviáramos una copia del concierto. Está grabado y tanto nosotros como Come estamos interesados en lanzarlo”. Ahora sólo falta que se pongan de acuerdo con la discográfica para que la grabación, registrada por el mismo equipo que realizó el documental ‘A short distance’ sobre el festival (con Adam Brenes al mando), pueda ser difundida para disfrute de los fans del grupo norteamericano.

Y es que la actuación de Come en Castellón significó la reunión de Thalia Zedek, Chris Brokaw, Daniel Coughlin y Winston Braman después de una década para despedirse de nuevo, rechazando incluso la oferta del Primavera Sound. Un concierto único de uno de los grupos de referencia del rock alternativo de los 90, que por primera vez llenó hasta la última butaca el teatro y que satisfizo todas las expectativas. Sus clásicos (“Hurricane”, “Submerge”…) sonaron vigentes, poderosas y convincentes y la crítica especializada así lo reconoció en casi todas las crónicas que he leído.

Mientras, el Tanned Tin sigue esperando la respuesta oficial de las instituciones locales para atender su solicitud de mayor apoyo económico y poder así confirmar su continuidad en Castellón que, como ya comenté hace algunas semanas, todo apunta a que podría ser positiva.

Y el próximo sábado 17 vienen dos conciertos muy interesantes en Castellón y Burriana. Por un lado, Telepath Boys presentarán en la sala Four Seasons su disco de debut, grabado en Rockaway Studio y editado por el sello Punk Machine Records. Punk y hardcore trepidante y demoledor con los ex Shock Treatment José e Israel al frente -todo un sello de calidad y diversión-, que ya dejó boquiabierto a todo el personal en su actuación del año pasado junto a Señor No sobre el mismo escenario. Completarán el cartel los también castellonenses Furious People, en la onda Turbonegro y Glucifer, que en abril y mayo tienen previsto realizar una gira por Galicia.

telepathboys-fourseasons

El mismo sábado 17 a las 20.00, Arkanoid actuará en el pub Jamaica de Burriana, en un concierto que aprovecharán para estrenar las cinco canciones que compondrán el CD-R acústico que tienen previsto editar próximamente, después del éxito que ha tenido su último disco, ‘Point of no return’, que se puede descargar gratuitamente. Otra buena ocasión para degustar sus canciones emo(cionantes) en formato acústico.

arkanodacustico 

Por su parte, el IV Festival VilaRock, que este año se celebrará en Oropesa el 6 y 7 de junio, ha confirmado dos grupos más, Gatillazo y Habeas Corpus, que se suman a los ya anunciados Eukz, DCD, NPFNO, Boikot, Distorsion, Los Delinqüentes, Kólico, Trashtucada, Ekhtomb, La caja negra y Termofrigidus, con lo que, según la organización, “sólo quedan dos de primera línea para cerrar el cartel”. Hasta el 15 de enero hay a la venta 1.000 entradas anticipadas al módico precio de 15 euros.

Y una recomendación para hoy:

20.30. Sala Four Seasons. Ciclo Rockumentals organizado por el Aula de Cinema i Creació Juvenil del Servei d’Activitats Socioculturals de la Universitat Jaume I. Proyección de la película ‘Gimme Shelter’ (dame refugio), de los hermanos Maysleys y Charlotte Zwerin. Documental sobre el histórico concierto de los Rolling Stones en Altamont (San Francisco) en diciembre de 1969, que concluyó con el asesinato de un joven espectador negro, Meredith Hunter, a manos de un miembro de los Hells Angels, en lo que con el tiempo se convertiría en la muerte simbólica del moviemiento hippie de finales de los 60. Entrada libre.

Come y The New Year hacen más grande al Tanned Tin

No quisiera parecer exagerado. Cada uno vive los conciertos y los festivales desde su particular estado de ánimo: sugestionado, con la aspiración de evadirse de las preocupaciones del curro; con curiosidad y ganas de descubrir cosas nuevas; o sencillamente para escuchar a los grupos que a uno le gustan. Si todo eso confluye, se satisfacen esas expectativas y además tienes la suerte de ir o encontrarte con buena compañía, entonces puede convertirse en una experiencia muy especial. Eso es lo que me ha pasado a mí, y estoy convencido de que no soy el único, en el Tanned Tin 2008, que terminó ayer domingo. La verdad, ha sido la leche.

El festival ya empezó muy bien, con las actuaciones de Arms, The Wave Pictures o Retribution Gospel Choir el miércoles y el jueves, como ya comenté en posts anteriores. Pero lo que ocurrió el viernes y el sábado (sobre todo lo que hicieron Thalia Zedek Band, Zu, Come, The New Year, Doveman, Deer Tick, Sr. Chinarro, Nacho Vegas…) hacen muy grande al Tanned Tin, que con un presupuesto ajustado, sin patrocinadores privados y una complicidad total entre músicos y público (conciertos sorpresa en los pasillos, músicos vendiendo y firmando discos, músicos mezclados con el público…) ha conseguido convertirse en la cita musical más cómoda que conozco y, lo más importante, en la que más y mejor se disfruta de la música.

Lo primero que me gustaría destacar es la calidad del sonido en el Teatre Principal de Castellón durante casi todos los conciertos. A la buena acústica de la bombonera de la plaza de la Paz se suman el buen hacer de los técnicos y el respetuoso silencio del público. De forma que las propuestas de los grupos llegan en la mejor de las condiciones posibles, casi sin interferencias. Y eso, que debería de ser una obviedad en todo evento musical que se precie, se ha convertido en una marca de distinción de la casa. Además, el escenario del Auditori, después del concierto de The Ex el año pasado, era casi mejor cerrarlo para siempre al Tanned Tin. Nunca se podría superar aquello.

En segundo lugar, y antes de pasar a reseñar los conciertos que más me gustaron del fin de semana, quisiera lanzar una súplica: Que no se lleven el Tanned Tin de Castellón. Ya sé que no nació aquí, que es un poco abusón tener dos de los mejores festivales de música pop del panorama estatal a 15 kilómetros de distancia (el otro es el FIB, claro), pero que no lo toquen, por favor. Que las entidades públicas y privadas de esta ciudad apoyen a la organización, Acuarela y Septiembre Recuerdos, para que supere el décimo aniversario con otro festival tan sugestivo como el que concluyó anoche.

Como decía, el viernes y el sábado pasaron cosas relevantes en el Teatre Principal. Para empezar, Thalia Zedek se quedó conmigo. Confieso que después de Come le había perdido algo la pista, incluso me despisté cuando actuó en el Ricoamor en 2005 (gentileza del Sons). El viernes en el Tanned Tin se marcó un concierto impresionante, eléctrico, repleto de energía y de cosas que decir. Apoyada en un batería, Daniel Coughlin, y un bajista descalzo, Winston Braman, dos fueras de serie, la cantante norteamericana desplegó los mejores argumentos de su último disco, ‘Liars & Prayers’ (Thrill Jockey), para dar unas cuantas lecciones de rock alternativo. Todas en una, guitarra eléctrica en ristre y con su voz desgarrada, tan auténtica. Canciones con pegada y con mensaje que, partiendo casi de la nada, se convierten en un torbellino de distorsión y ritmo que te zarandea sin compasión.

Aunque para zarandeos lo del trío más bruto que he visto en mi vida sobre un escenario: los italianos Zu. Algunos se salieron, quizás porque temían que el teatro se viniera abajo o quizás porque temían estropear el buen sabor de boca que acababa de dejarles Thalia Zedek. Los que aguantaron el tirón se encontraron con un concierto bárbaro. Un bajista (Massimo Pupillo) virtuoso, nervioso e inclemente; un batería (Jacopo Battaglia) compulsivo e incansable; y un saxofonista (Luca T Mai) que sacaba sonidos de otro planeta tuneando su saxo tenor con pedales y extrañas técnicas, por momentos más cercanos a una guitarra eléctrica que a un instrumento de viento. Podría decirse que hacen una especie de jazz futurista, libérrimo y casi metalero. Pero lo que realmente impacta de su directo es el huracán rítmico con el que te abrasan, nada caótico, currado a través de más de mil actuaciones por todo el mundo y 14 discos de estudio en los diez últimos años.

Francamente, Dälek y Neptune, lo tenían imposible después de Thalia Zedek y Zu, aunque los segundos tuvieron algún momento ingenioso sacando petróleo de esa colección de instrumentos fabricados en casa que se gastan, que convirtió el escenario en una especie de bar de La Guerra de las Galaxias.

Lista de canciones de Come en el Tanned Tin, colgada por Dub Housing en un foro del Primavera Sound.

Lista de canciones de Come en el Tanned Tin, colgada por Dub Housing en un foro del Primavera Sound.

El sábado era el día más esperado. No en vano, se reunía después de una década, para despedirse otra vez, uno de los grupos de referencia del rock alternativo de los 90, Come (vídeo y lista de canciones de arriba). Y además lo hacía después de que su cantante ofreciera un conciertazo sin paliativos el día anterior. El Teatre Principal, por primera vez en los cuatro años que el Tanned Tin lleva en Castellón, se llenaba hasta la última butaca del gallinero. La cosa no podía pintar mejor, vaya.

Thalia Zedek y Chris Brokaw a las guitarras y, de nuevo, la impresionante sección rítmica formada por Daniel Coughlin y Winston Braman, satisficieron todas las previsiones. De hecho, realmente parecía que Come hubiera desaparecido el año pasado, no hace diez. Porque las canciones sonaron frescas, poderosas y convincentes y porque ellos se lo pasaron en grande. Y lo supieron transmitir a través de canciones que no han perdido un miligramo de vigencia después de hasta tres lustros desde que fueran grabadas, como “Hurricane” de ‘Near Life Experience’ o “Submerge” de ‘Eleven: Eleven’. Discos que, tras la actuación, se vendieron como churros a la entrada del teatro, en vinilo y en CD, como si hubieran sido editados la semana pasada.

Entre el público, había conciencia de estar asistiendo a un concierto único y lo exteriorizó con una ovación cerrada. El Teatre Principal se puso en pie y Thalia Zedek convenció a Chris Brokaw para salir de nuevo al escenario y ofrecer un bis apoteósico. Una actuación muy emotiva y desbordante de calidad. La pena es que tuve que verlo desde el gallinero y el sonido no era ni de lejos como en la platea. Cuesta creer que estos tíos no tengan ganas de salir de gira con Come.  

El otro gran concierto del Tanned Tin, y ya no sé cuántos llevo diciendo lo mismo, fue el de The New Year. Llevaba tres semanas escuchando sin cansarme su último disco, de título homónimo y diseño espartano; había leído la reseña de Joan Pons en el Rock de Lux, que coincidía casi al 100% con mis impresiones; y tenía la intuición de que iba a ser una actuación muy chula. Esta vez no me equivoqué.

Empezaron con la mejor del disco, “Folios”, que también lo abre (vídeo de arriba, en el que -como ha confirmado él mismo en un comentario a este post- aparece en primer plano uno de los organizadores del festival, Jesús Llorente). Una preciosa canción de ritmo sostenido, que crece y que crece, en la que Matt Kadane empieza a cantar hacia la parte final y que, cuando parece que vaya a cogerse del todo, se acaba. Así es su música. The New Year es un grupo que parece querer dejarte con la miel en los labios. Pero en realidad esa es su gracia. Su aparente sencillez, su fragilidad y sus inagotables canciones, de esas que te enganchan más con cada escucha.

Faltaba el piano, pero lo compensaron con tres guitarras que, capa por capa, entrelazadas, dispersas o como una sola, levantaron una actuación brillante sobre los cimientos de la batería de, otra vez, Chris Brokaw (¡qué noche la suya!). Y sonaron “The Idea of You” y “The Door Opens”, casi todas las del mencionado álbum, y algunas de sus anteriores, como “18”. Un grupo a seguir, sin duda.

Además de Come y The New Year, aunque parezca mentira, el sábado también hubo tiempo para otras muchas cosas. También para aburrirse soberanamente con P.G. Six, al que no le pillé la onda en todo el concierto. A veces ocurre en este festival: tanto se la juega que en ocasiones patina o que, simplemente, es científicamente imposible satisfacer todos los gustos en los 42 conciertos. Pero, sobre todo, hubo tiempo para confirmar que Sr. Chinarro, solito con su guitarra, es un excelente contador de historias, ofreciendo una segunda parte de concierto espléndida. También que Doveman, otro de los pluriempleados del festival, es pura elegancia y, quién nos lo iba a decir, que en el Tanned Tin puede sonar “La Bamba” sin que nada chirríe, como lo demostró Deer Tick, que además descoloraron a muchos con un divertido y vibrante concierto de rock.

El domingo sólo me quedaban fuerzas para ver a Nacho Vegas. Apareció solo con su guitarra, vestido de negro, un mechón sobre la cara y botines plateados. Ofreció su versión seca y distante, sin abrir la boca entre canción y canción, quizás para intentar atraer toda la atención sobre sus nuevas composiciones, de ‘El Manifiesto desastre’ (Limbo Starr), que saldrá a la venta el primero de diciembre. Pero al final, la que volvió a tocarme fue “El hombre que casi conoció a Michi Panero” (vídeo de abajo), con la que cerró el concierto. En las nuevas, que las presentó sin presentarlas, el cantautor asturiano sigue mirando hacia adentro o filtrando lo que le llega desde fuera con su particular punto de vista, con esa sorna que hace tan brillantes la mayoría de sus letras. En lo musical habrá que esperar a que salga el disco. Tuvo momentos estremecedores, otros algo desmadejados para mis gusto. El público lo despidió con una larga ovación.

Me quedo con los grandes momentos que he intentado explicar en este weblog, con las conversaciones con amigos durante el festival y con unos cuantos discos firmados por sus autores que hoy no paro de escuchar. Y solamente tres peros:

1. Hay bandas, como este año Arms, que molaría que el Tanned Tin tuviera la posibilidad de traerlas al completo. Todd Goldstein, por seguir con el ejemplo, ofreció un excelente concierto el pasado miércoles, pero después de oír varias veces su disco, ‘Kids Aflame’, es evidente que con todo el grupo podría haber sido la bomba. Y eso ha pasado con más solistas.

2. El palco de autoridades, con unos 20 asientos situados en la mejor ubicación del Teatre Principal, permaneció vacío y cerrado con llave durante todas las actuaciones del festival, mientras algunos asistentes se sentaban en el suelo de la platea o se quedaban de pie en algunos palcos para no tener que ver los conciertos en las últimas filas del gallinero.

3. Los medios de comunicación de información general (periódicos, radio, webs y no digamos televisión), tanto locales como estatales, han pasado olímpicamente del Tanned Tin durante los días de conciertos, salvo honrosas excepciones, como las de Radio 3 o algunos artículos como éste de Las Provincias y en ADN-Castellón.

También quisiera recomendar la nueva web de la castellonense Rocío Gayoso, cuyas evocadoras fotografías decoraron el escenario de la segunda planta del Teatre Principal, que acogió conciertos acústicos furea de programación durante el fin de semana del Tanned Tin. Todavía está en construcción, pero ya se puede apreciar algo del buen gusto fotográfico y musical de Rocío.

Por último, enlazar la crónica de Gunspector en Un Planeta Gris sobre el concierto de Nick Lowe el pasado sábado en el Heineken Greenspace de Valencia. Tampoco pude ir al concierto de Miss Black Emotion en el Four Seasons, que por lo que me cuentan fuentes de toda solvencia ofrecieron una excelente y divertida actuación con un llenazo absoluto que incluso dejó a mucha gente en la calle. Me alegro por el éxito de Íñigo, Kikis, Fernando, María, Borja y toda la tropa; a ver si puedo verlos en febrero en el Auditori, ya que han sido incluidos en la programación del Sixties Rock Weekend, en el que también tocarán Diamond Dogs y Los Imposibles. También me perdí la final del concurso Castellón en Vivo, que finalmente se adjudicó el grupo vila-relense de rock Ultimabala frente a Puk*2 y Si+No, mientras que Gris Gris obtuvieron el premio a la mejor canción en valenciano (“Tot plegat”) y The Crayfish el premio del público.

No pude ir a nada de eso porque estaba en el Tanned Tin, claro. También me perdí algunos conciertos del festival y por eso no están comentados, aunque algunos que vi tampoco los he comentado. Si echas alguno en falta, anímate y deja un comentario. Va.

Más vídeos del Tanned Tin en Quan vaig de concert.

The Wave Pictures se salen en un Tanned Tin que se prepara para el regreso de Come y los proyectos de sus componentes

Va a ser complicado que alguno de los cerca de 30 grupos y solistas que quedan por actuar en el Tanned Tin hasta el próximo domingo superen lo de anoche. Y eso que era jueves. Y eso que falta por llegar el exclusivo regreso de Come y los brillantes proyectos actuales de sus componentes (Thalia Zedek, The New Year), además de otras apuestas seguras, entre ellas Sr. Chinarro y Nacho Vegas. Hablo de The Wave Pictures. También de Retribution Gospel Choir y Mahjongg. Pero, insisto, especialmente me refiero al descollante concierto que ofrecieron ayer jueves The Wave Pictures en el Teatre Principal de Castellón. Hacía tiempo que no veía una actuación en la que flipase tanto con las canciones y con la forma de tocar de un guitarrista y que, al mismo tiempo, el grupo pusiera cara de estar haciendo lo más sencillo del mundo. Como si les saliera tan espontáneamente como rascarse la oreja, con esa cara de veinteañeros que tienen. Casi dan rabia.

Lo de David Tattersall, su líder, es para nota. Además de componer canciones chulísimas, de diferenciar a The Wave Pictures con su singlar timbre de voz y de escribir unas letras divertidas y vivenciales, el tío toca la guitarra como los ángeles. Se nota mogollón la influencia de los discos de blues de su padre que escuchaba de pequeño, como aseguraba en la entrevista de Ramón Fernández Escobar en el Rock de Lux de este mes. Pero sin alardes de virtuosismo, sin dar el coñazo, sólo para darle más juego a las canciones. Particularmente, el solo de “Instant Coffee Baby” hizo vibrar hasta al más adormilado de los presentes.

Canción que da nombre a su último disco -mejor dicho: discazo-, sobre el que basaron un repertorio sin desperdicio, repleto de momentos intensos. “Leave The Scene Behind”, “Just Like a Drummer” (vídeo de arriba) o la genial version en acústico de “Now You Are Pregnant”, cantanda por el batería, Jonny Helm, con un aclamado final: “Jonny Cash died today / And you’d say, you’d say / It’s not like Elvis / It’s not like Elvis”.

Son tan buenos que hasta el -para mi gusto- horroroso sonido de bajo que saca Franic Rozycki, y que no es casual porque en el disco ya apunta maneras, no logró desviar la atención sobre el espléndido conjunto. Vamos, que no les hizo falta ni tocar “I Love You Like a Madman“. Sobradísimos.

Del resto de cartel de ayer me quedo con Retribution Gospel Choir, quienes a pesar de simplificar mucho su sonido respecto al disco ofrecieron un concierto brutal, rockista, intenso. Con una pareja de bajo-batería de muy alto nivel y un guitarra, Alan Sparhawk (Low), que también ofreció todo un recital de cómo sostener las canciones, hacerlas crecer y dejarlas caer al vacío cuando están arriba del todo. Y Mahjongg he cotilleado en fotologs que liaron una buena y que acabaron con el público encima del escenario.

Pero, como decía, el Tanned Tin no ha hehco más que empezar. Hoy viernes es el día de Thalia Zedek Band (abajo, en un vídeo interpretando “1926”), una de las compositoras más reputadas de la música independiente de las últimas décadas, la voz femenina por excelencia del desgarro y la tristeza, también del compromiso político. Viene con nueva banda y nuevo disco, ‘Liars and Prayers’. Y mañana repetirá con Come. Pero hoy también es el día del delicado folk-rock de Barzin, de los experimentales e italianos Zu, con unos directos que asustan según dicen; y de una de las apuestas más extravagantes de esta edición, el hip-hop alternativo de Dälek.

El sábado está llamado a ser el gran día. La organización confirmó ayer que ya prácticamente no quedan entradas. Y tiene una explicación. Come, una de las mejores bandas de rock independiente de los años 90, se reúne después de dos años en un concierto exclusivo en Castellón, porque el Tanned Tin lo vale. Y uno de sus miembros, el guitarra Chris Brokaw (que también cogió las baquetas en Codeine), presentará poco después con su actual grupo, The New Year, su espléndido nuevo y recién publicado disco. Un CD de esos que van creciendo con cada escucha y que cuenta con canciones de esas que en el Teatre Principal pueden sonar a gloria, como “Folios”, de las que van creciendo a un ritmo pausado pero constante y que te atrapan justo antes de terminar. Sr. Chinarro, sobran las presentaciones, y el pop intimista del neoyorquino Doveman son otros de los atractivos del sábado.

Para terminar, si quedan fuerzas, el domingo queda reservado para que Nacho Vegas haga la presentación de su nuevo disco, ‘El manifiesto desastre’, y para disfrutar de Agent Ribbons o The Floorbirds.

Antes de dejaros los horarios del Tanned Tin, descar la actuación hoy viernes de María de Medeiros en el Auditori, recordar el concierto de Miss Black Emotion mañana en el Four Seasons, la final de la séptima edición del concurso Castellón en Vivo, con Puk*2, Si+No y Ultimabala, también mañana sábado en el Auditori, la actuación de Nick Lowe en el Heinenken Greenspace de Valencia (sábado) y de Carvin Jones en la Sala Japan de Vila-real (sábado) y, en especial, la reapertura de un clásico de la marcha castellonense, el Raspabar, que organiza una fiesta esta noche para celebrarlo por todo lo alto después de haber sufrido un incendio el pasado verano.

Viernes 14. Teatre Principal. Tercera jornada del Tanned Tin
20.00. Ora Cogan
20.40. Barzin
21.30. The Declining Winter
22.20. Audrey
23.15. Thalia Zedek Band
0.30. Zu
1.25. Dälek
2.25. Neptuno

Sábado 15. Cuarta jornada del Tanned Tin
Matinal Casino Antiguo
13.00. Mary Hampton
13.35. Benjamín Wetherill
14.15. Tara Jane O’Oneil

Teatre Principal
20.00. Sam Admidon
20.35. P. G. Six
21.15. Sr. Chinarro
22.10. Doveman
22.55. Deer Tick
23.55. Come
1.05. Mount Eerie
2.10. The New Year

Domingo 16. Teatre Principal. Cierre del Tanned Tin

17.00. Monkey Cup Dress
17.35. Agent Ribbons
18.20. June Panic
19.00. The Floorbirds
19.45. Nacho Vegas
20.50. Munch Munch
21.40. Mom
22.30. Jeniferever

Post publicado en la sección ‘Uno de los nuestros’ del diario digital Soitu.es.

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